04 julio 2005
León - Villar de Mazarife (21,95 kms.)
Cosas que me encantan en este momento:
- Saborear las virutas de chocolate de los cereales con leche que me he acostumbrado a tomar después de la cena. Son geniales, porque pesan y se quedan abajo, en el fondo, con lo cual, cuando te terminas los cereales y te has bebido la leche, abajo, al fondo, mezcladas con unos posillos de azúcar, queda lo mejor, las virutillas del mejor chocolate negro del mundo (joder, releeo esto y pienso que soy una yonqui que ha vuelto a chutarse caballo después de un período de desintoxicación... madre mía, madre mía...)
- Mirar las fotos de la publicidad de Madeira y pensar en que si las fotos son así de alucinantes, en directo debe ser the navy pear.
- Pensar en la sonrisa tonta que se me pone cuando abro los ojos de noche y de pronto me encuentro contigo en la cama (vale, sí, ya sé que a veces se me escapa un "¿qué haces aquí?" un tanto inoportuno, pero reconoce que hace mucho que no te lo digo).
- Sentir la brisilla fresca que corre entre las ventanas de casa; hoy parece que el calor nosturno nos ha dado una tregua.
- Visionar unos cuantos capítulos de Friends repatingada en el sillón de mimbre y echarme unas buenas risas (vale, ya lo sé, soy un poco repetitiva, pero es que la tele da un asquito tremendo de ver entre semana...)
- Mirar en la página de la RAE si "repatingarse" está bien escrito y conjugado (vale, vale, eso es friki y excesivamente perfeccionista, pero yo soy así, asúmelo).
- Pensar en lo guays que será ir mañana a currar andando mientras atravieso el Retiro cuando aún hace fresco...
- ... y escuchar la mejor música mientras camino (eso me lleva a pensar que tengo que actualizar los contenidos del emepetrese que hace mucho que no los cambio).
- Tararear la melodía de "Somewhere over the rainbow" mientras me tumbo en la cama y apago la última luz de este lunes.
- Dedicarte mi último pensamiento antes de caer rendida por el sueño (ojalá mañana tengas un gran día, más o menos como el de hoy, porque me encanta oírte feliz mientras me cuentas tu viaje iniciático).
- Y dormir abrazada a tu recuerdo, gato.
- Saborear las virutas de chocolate de los cereales con leche que me he acostumbrado a tomar después de la cena. Son geniales, porque pesan y se quedan abajo, en el fondo, con lo cual, cuando te terminas los cereales y te has bebido la leche, abajo, al fondo, mezcladas con unos posillos de azúcar, queda lo mejor, las virutillas del mejor chocolate negro del mundo (joder, releeo esto y pienso que soy una yonqui que ha vuelto a chutarse caballo después de un período de desintoxicación... madre mía, madre mía...)
- Mirar las fotos de la publicidad de Madeira y pensar en que si las fotos son así de alucinantes, en directo debe ser the navy pear.
- Pensar en la sonrisa tonta que se me pone cuando abro los ojos de noche y de pronto me encuentro contigo en la cama (vale, sí, ya sé que a veces se me escapa un "¿qué haces aquí?" un tanto inoportuno, pero reconoce que hace mucho que no te lo digo).
- Sentir la brisilla fresca que corre entre las ventanas de casa; hoy parece que el calor nosturno nos ha dado una tregua.
- Visionar unos cuantos capítulos de Friends repatingada en el sillón de mimbre y echarme unas buenas risas (vale, ya lo sé, soy un poco repetitiva, pero es que la tele da un asquito tremendo de ver entre semana...)
- Mirar en la página de la RAE si "repatingarse" está bien escrito y conjugado (vale, vale, eso es friki y excesivamente perfeccionista, pero yo soy así, asúmelo).
- Pensar en lo guays que será ir mañana a currar andando mientras atravieso el Retiro cuando aún hace fresco...
- ... y escuchar la mejor música mientras camino (eso me lleva a pensar que tengo que actualizar los contenidos del emepetrese que hace mucho que no los cambio).
- Tararear la melodía de "Somewhere over the rainbow" mientras me tumbo en la cama y apago la última luz de este lunes.
- Dedicarte mi último pensamiento antes de caer rendida por el sueño (ojalá mañana tengas un gran día, más o menos como el de hoy, porque me encanta oírte feliz mientras me cuentas tu viaje iniciático).
- Y dormir abrazada a tu recuerdo, gato.
