08 julio 2005
Ponferrada - Pereje (27,86 kms.)
¡¡¡Magia potagia!!! ¿Hoy es viernes? No, hoy es lunes, pero como este blog me deja enredar en fechas, horas y demás zarandajas, hoy lunes te puedo escribir el post del viernes. Siento mucho hacerlo así, y fíjate que soy tan tonta que te lo digo, pero yo sé que no te importa que vaya con este pequeño retraso, como los canarios (bueno, un poco más, que estamos hablando ya de que llego 3 días tarde...)
Porque tú sabes la razón, ¿verdad, gato mío? Aterrizamos del GH ayer mismo, y si apenas he podido tener cobertura de móvil en el estupendo pueblo de Roturas, no te cuento como para encontrar un pc con acceso a internete. Más que nada porque en el pueblo, además de no haber ni bar, no ha llegado ni el teléfono fijo.
La cosa tampoco era tan grave, que la Pichuli enseguida pone el grito en el cielo cuando le hablas de que has tenido el móvil apagado la friolera de 48 horas. ¡¡ Apagado !!, me decía con voz exhaltada. Apagado, le repetía yo con voz serena, apagado, sí, que para qué coño lo voy a tener encendido, continuaba yo, si la batería se gasta sola buscando y buscando una señal que nunca va a encontrar. De hecho, ha sido una gozada. Que quería hablar contigo, pues me encaramaba en un cerro y movía el móvil por las alturas hasta que conseguía cobertura, y acto seguido te llamaba. Eso sí, la ley de Murphy dice que si yo me he encaramado en un cerro para hablar contigo, tú estás sin cobertura metido en el albergue... jajajajajajajajaja... Vale, vale, no es así exactamente que hablamos un par de veces sin problemas, e incluso tuvimos un feeling salvaje, porque te llamé justo cuando tú estabas escribiéndome un mensajito... que nunca llegué a recibir, pero lo cambié por oír tu voz, claro (continua en el siguiente post, useasé, el del sábado).
Porque tú sabes la razón, ¿verdad, gato mío? Aterrizamos del GH ayer mismo, y si apenas he podido tener cobertura de móvil en el estupendo pueblo de Roturas, no te cuento como para encontrar un pc con acceso a internete. Más que nada porque en el pueblo, además de no haber ni bar, no ha llegado ni el teléfono fijo.
La cosa tampoco era tan grave, que la Pichuli enseguida pone el grito en el cielo cuando le hablas de que has tenido el móvil apagado la friolera de 48 horas. ¡¡ Apagado !!, me decía con voz exhaltada. Apagado, le repetía yo con voz serena, apagado, sí, que para qué coño lo voy a tener encendido, continuaba yo, si la batería se gasta sola buscando y buscando una señal que nunca va a encontrar. De hecho, ha sido una gozada. Que quería hablar contigo, pues me encaramaba en un cerro y movía el móvil por las alturas hasta que conseguía cobertura, y acto seguido te llamaba. Eso sí, la ley de Murphy dice que si yo me he encaramado en un cerro para hablar contigo, tú estás sin cobertura metido en el albergue... jajajajajajajajaja... Vale, vale, no es así exactamente que hablamos un par de veces sin problemas, e incluso tuvimos un feeling salvaje, porque te llamé justo cuando tú estabas escribiéndome un mensajito... que nunca llegué a recibir, pero lo cambié por oír tu voz, claro (continua en el siguiente post, useasé, el del sábado).
